Médicos
del Mundo
Una ONG que pide dinero para causas que nadie quiere mirar. El diseño tiene que sostener la mirada el tiempo justo.
- Cliente
- Médicos del Mundo
- Año
- 2016 — 2026
- Mi rol
- Dirección de arte y diseño web
- Servicios
- Web · Cartelería · Social media
- Estudio
- Grupo Antevenio y por mi cuenta
El encargo
Una ONG médica compite por la atención con todo lo demás que hay en un móvil, y lo hace contando cosas que la gente prefiere no mirar: mutilación, campos de refugiados, emergencias. El instinto es suavizarlo. El problema es que suavizado no moviliza, y crudo hace que se aparte la vista.
El trabajo, tanto en la web como en los carteles, consistió en encontrar el punto donde la pieza duele lo suficiente para que te quedes, y no tanto como para que pases de largo.
Qué hice
- Web. Cabecera de captación con una sola foto, un titular y dos acciones. Barra de cifras que da escala a la organización sin gráficos ni adornos. Versión móvil resuelta desde el principio, no adaptada después.
- Cartelería. Campañas de sensibilización sobre mutilación genital femenina y refugiados saharauis, con una imagen que carga todo el mensaje.
- Social media. Piezas de campaña estacional, entre ellas la de Navidad.
La web
En una home de ONG todo compite por el mismo espacio: la causa, el donativo, los proyectos, la transparencia. Aquí la cabecera hace una sola cosa —mirar a los ojos y decir una frase— y deja las cifras justo debajo, donde responden a la pregunta que se hace todo el mundo antes de dar dinero: y esto, ¿a cuánta gente llega?
La fotografía va a sangre y el texto se apoya en el lado oscuro de la imagen, no encima de la cara. Es un detalle pequeño que decide si la pieza se lee o solo se ve.
Ninguna flor merece ser mutilada
La mutilación genital femenina no se puede ilustrar. Cualquier representación literal es insoportable o es un eufemismo. La flor cortada por la cuchilla resuelve las dos cosas: se entiende al instante y no obliga a nadie a apartar la vista antes de haber leído.
Exploré dos caminos con la misma idea. La margarita es más cruda: los pétalos ya desprendidos por el suelo cuentan lo irreversible sin que el titular tenga que decirlo. La rosa es más simbólica y más violenta en el color: la sangre cae del tallo cortado y las gotas de agua le dan una carnalidad que la margarita no tiene. Se propusieron las dos porque no son la misma campaña: una habla de pérdida y la otra de daño.
Las campañas anteriores
Antes de la web habían venido los carteles y las piezas de campaña, todas con el mismo criterio: un solo objeto que carga el mensaje y un titular que confirma en vez de explicar. Si hay que explicar la imagen, la imagen no está resuelta.